Por favor, ya no usemos el título de "Dream Team"

El mote de “Equipo de Ensueño” solo le aplica al equipo estadounidense de 1992. Por varias razones, el resto de los conjuntos de Estados Unidos compuestos por jugadores de NBA no llenan ese molde

Por Marcos Mejías Ortiz / @marcosmortizpr / enlapinturadeportes@gmail.com

El equipo olímpico de Estados Unidos arrasó para ganar la medalla de oro
en las Olimpiadas de 1992. Por su dominio e impacto en la historia del juego
a este grupo se le conoció como el Dream Team. (usab.com) 
Tenía nueve años con muy poco conocimiento de baloncesto a nivel internacional, pero con la consciencia que lo que estaba presenciando por la pantalla chica era uno de los momentos históricos en el deporte del balón y el aro, y en el deporte en el mundo.

Maravillado, veía como Estados Unidos conformaba lo que ha sido para muchos el mejor equipo de baloncesto, para otros el mejor en cualquier deporte de conjunto, que jamás se haya formado en la historia. Michael Jordan, Magic Johnson y Larry Bird, tres mitos del baloncesto que aceptaron la misión de regresar a su país a lo más alto del podio olímpico en la apertura de los profesionales al escenario olímpico.

Sin apuros, Estados Unidos arrasó en el Preolímpico de las Américas y luego en las Olimpiadas de Barcelona para escribir en letras de oro una de las mejores historias del baloncesto y el deporte general. Ese suceso fue clave para el desarrollo del baloncesto mundial y que hoy día el deporte de las canastas sea uno de los preferidos en el banquete olímpico.

Aquel conjunto estadounidense recibió el mote de “Dream Team” (“Equipo de Ensueño” en español). De los 12 jugadores, 11 eventualmente llegaron al Salón de la Fama de manera individual. Casi todos (Jordan, Charles Barkley, Scottie Pippen, Karl Malone, John Stockton, Clyde Drexler, David Robinson, Chris Mullin y Patrick Ewing) estaban en su mejor momento como jugador, mientras que Bird estaba en la parte final de su carrera, en parte por molestias en la espalda, y Johnson dejaba a un lado su prematuro retiro, pero mostraba mucha condición. Christian Laettner era el novato de aquel conjunto.

Desde que aquel Dream Team se formó muchos pensaron que Estados Unidos sería invencible en torneos que presentara jugadores de la NBA. Esa perfección duró 10 años en el Mundial de 2002, cuando Argentina acabó con una racha de 58 victorias seguidas, y la gran bofetada vino en el 2004 cuando Puerto Rico venció a Estados Unidos en las Olimpiadas, el torneo sagrado para el baloncesto estadounidense.

Pero por alguna razón, fanáticos, pero sobretodo algunos miembros de la prensa se han empeñado en seguir reconociendo a los equipos de Estados Unidos como “Dream Team”. Solo hubo un Dream Team, y fue en 1992. Aquel equipo estadounidense que jugó en Barcelona 1992 difícilmente será igualado y en su momento nunca pasó un susto mayor en su camino al oro olímpico, siendo quizás Croacia quien incomodó un poco al liderar por un punto el juego por la presea de oro luego de 10 minutos. Al finalizar la primera mitad, Estados Unidos ya dominaba por 14 tantos.

Luego, en 1994, el equipo de Estados Unidos recibió el nombre de Dream Team II, pero aquel conjunto dejó una que otra interrogante al ganar su primer juego del Mundial de 1994 por “solo” 15 unidades ante España, que llegó al centenar de puntos (115-100), mientras que dos años después, en las Olimpiadas de Atlanta, Estados Unidos le ganaba a Argentina por un punto luego de la primera mitad. Ya habían pequeños avisos. El gran susto llegó en Sidney 2000, cuando Sarunas Jasikevicius falló un triple que le hubiese dado el triunfo a Lituania sobre Estados Unidos en la semifinal. Aunque no eran las superestrellas de la NBA, Estados Unidos conformó un equipo con jugadores con al menos dos años de experiencia en la liga para participar en los Juegos de la Buena Voluntad de 2001 y necesitó de tiempo extra para derrotar a Brasil. Ya sabemos lo que pasó en 2002 (derrotas ante Argentina, Yugoslavia y España) y en 2004 (caídas ante Puerto Rico, Lituania y Argentina).

Siempre que tenga jugadores de la NBA, Estados Unidos será el gran favorito ya que cuenta con dos atributos que ningún otro equipo se le puede acercar al momento: su juego individual y atlético. Si así lo desea, el equipo estadounidense puede presear a cancha completa por 40 minutos y hacerle la vida difícil al contrario. Aparte de eso, su juego radica en lo individual, aspecto dominado ampliamente por Estados Unidos.

Ahora bien, por esa razón, no significa que hay que conocerles como Dream Team cada vez que conforman un equipo con jugadores de la NBA. Un Equipo de Ensueño es un conjunto único, que no será igualado, sin falla aparente, cuya presunción de dominio nunca será cuestionado y que no dejará dudas en su camino, además que sus integrantes sean figuras grandes y que tuvieron impacto histórico en el deporte.

Solo el equipo de 1992 hizo algo así, el resto no. Lo más cerca fue el quinteto de la Copa Mundial 2014 que no paso mucho apuro y nunca tuvo un rival que le retara al máximo. La gran diferencia es que este equipo de 2014 si acaso, podría tener hasta cuatro futuros  integrantes del Salón de la Fama. El equipo que jugó en Atlanta 1996 también fue muy bueno y para recordar, pero el impacto histórico del conjunto de 1992 es insuperable. 

Kobe Bryant y LeBron James encabezaron el conjunto de EE.UU. en Pekín
2008 que ganó el oro no sin antes pasar un tremendo susto ante España en
el juego final. 
Los trabucos que Estados Unidos presentó en Pekín 2008 y Londres 2012 tuvieron grandes nombres, incluyendo dos de sus íconos: LeBron James y Kobe Bryant. Pero aún con estos dos en cancha, los norteamericanos tuvieron que sudar la victoria ante una dura España en la final de ambos torneos, sin olvidar que Lituania estuvo muy cerca de conseguir la victoria en el 2012. Los equipos de alto nivel, sobretodos los principales de Europa, ya no le tienen miedo a los NBA de Estados Unidos. Le juegan de tú a tú, sin miedo de chocar, y saben que si el juego está cerrado, los canasteros estadounidenses sentirán la presión por el favoritismo con el que llegan al torneo.

Esto me lleva al equipo olímpico de Estados Unidos en el 2016. Con jugadores de NBA, Estados Unidos no pierde desde el juego de semifinal del Mundial de 2006 cuando cayó ante Grecia. Desde ese entonces, Estados Unidos, con sus NBA, lleva 50 victorias consecutivas en partidos oficiales sumando su marca de 5-0 en Río 2016.

Por alguna razón se ha vuelto a creer que Estados Unidos es un equipo invencible cuando tiene jugadores de la NBA. Fanáticos, prensa y quizás algunos jugadores lo piensan así. Pero no, esa aura de intocables ya no existe ante equipos de nivel en el baloncesto de FIBA. Eso no quita que EE. UU. sea el favorito a ganar el oro, pero no es el indiscutido y siempre estará expuesto a la sorpresa si no va con sus  mejores armas y más en este tipo de formato de eliminación sencilla luego de la primera ronda. Si la ronda de medallas se jugara en una serie al mejor de siete juegos, es casi 99.99 por ciento seguro que Estados Unidos ganaría los cuatros partidos, pero quizás perdiendo uno. Y esa única derrota podría pasar en un juego de muerte súbita como una semifinal o final, ya que en juego determinado, si el rival es de nivel, Estados Unidos se puede llevar la sorpresa.

Salvo la presencia de Kevin Durant, Kyrie Irving y, en algo de, Carmelo Anthony, este equipo de Estados Unidos no es tan impresionante si hubiese tenido a LeBron James, Stephen Curry, Russell Westbrook, Kahwi Leonard, Chris Paul, LaMarcus Aldrige, Anthony Davis por mencionar algunos. De los principales jugadores de la NBA, solo Durant e Irving hubiesen formado parte del equipo de Estados Unidos.

La presencia de Kevin Durant hace que Estados Unidos sea el favorito para
repetir el oro olímpico en Río 2016. Sin embargo, el camino para llegar a lo
más alto del podio no será fácil. (usab.com)
En la posición de centro, los estadounidenses tienen a DeAndre Jordan y DeMarcus Cousins. Para este nivel, Jordan es de mucha utilidad en la defensa ya que puede hacer el cambio y defender afuera si fuera necesario y coge rebotes, pero en ofensiva no ofrece nada. Hay que recordar que en la NBA, la mayoría de sus puntos vienen en donqueos (con Paul como su armador). Por su parte, Cousins es un gran talento, anotador, de fortaleza, sin embargo su mentalidad no es la mejor para afrontar problemas de faltas personales, ya que en FIBA  con cinco penalidades sales del encuentro y las técnicas se suman a las faltas de juego, distinto a la NBA.

La pareja de backcourt de Kyle Lowry y DeMar DeRozan es muy buena en la NBA, pero no olvidemos la postemporada con Toronto en la que ambos desaparecieron en varias ocasiones. Jimmy Butler, Draymond Green, Paul George no tienen experiencia en este nivel. Klay Thompson es un gran tirador, pero necesita ritmo de juego para ser productivo. Harrison Barnes está como seguro de vida y al ser el jugador 12, es muy difícil que sea efectivo.

Estados Unidos tuvo un “paseo” en su preparación al disponer de Argentina, que se iba a administrar en un partido de fogueo. Luego, los estadounidenses enfrentaron a China (dos veces), Venezuela y Nigeria, conjuntos que en principio no eran candidatos en Río 2016 y la primera ronda lo comprobó.

Ya en las Olimpiadas, luego de vencer fácil a China y Venezuela, Estados Unidos se vio muy expuesto ante Australia, Serbia y Francia al ganar esos partidos por un promedio de 5.3 puntos, dejando muchas interrogantes con tres partidos pendientes para repetir el oro.

Con esto no quiero decir que Estados Unidos no va a ganar la presea dorada. Sigue siendo el favorito y lo que necesita es ganar, al menos, por un punto los próximos tres juegos para treparse en lo más alto del podio. Pero el camino no será fácil.

En cuartos de final, Argentina podría presentar alguna resistencia, pero se espera que Estados Unidos se imponga para entonces cruzarse en semifinal contra España. Los ibéricos están con ausencias claves (Marc Gasol y Serge Ibaka), pero sí tienen en sus filas a Pau Gasol y un grupo de veteranos como Rudy Fernández, Sergio Llull, Sergio Rodríguez, Juan Carlos Navarro y un seguro de vida en José Calderón. Si Jordan y Cousins se meten en problemas de faltas personales, ¿quién defenderá a Gasol? Llull es un armador muy rápido y Ricky Rubio sería peligroso si consigue el tiro de afuera. Claro, España tendría que ser muy efectivo en defensa, evitar los rebotes ofensivos de Estados Unidos y cruzar los dedos que el rival no se presente muy efectivo a distancia.

De adelantar a la final, Estados Unidos podría cruzar ante Australia, Serbia o Croacia, con australianos y serbios siendo dos equipos que pusieron a temblar al primer equipo en el escalafón mundial.

Una derrota de Estados Unidos en esta Olimpiada echaría por la borde un trabajo de 10 años, pero serviría para hacerle recordar al resto del mundo que no necesariamente los mejores jugadores están en la NBA y que la brecha se cerró.

Solo hubo un Dream Team y fue en 1992. De hecho, en 2004, Puerto Rico no venció a un Dream Team, derrotó a Estados Unidos. Eso no quita la gran gesta del equipo boricua, pero sabemos que ese no era el mejor equipo norteño. Estados Unidos se arriesgó con aquella nómina que carecía del tiro a distancia y química y pagó las consecuencias.

Una nueva medalla de oro le daría tranquilidad al programa estadounidense, pero si sus triunfos son apretados habrá muchas dudas en los próximos años camino a la Olimpiada de 2020, cuando se espera una Australia más fuerte con Dante Exum, Ben Simmons y Thon Maker, sin descartar a Canadá y su gran cantera que está en la NBA.

En Río 2016, Australia dio la receta para vencer a Estados Unidos y sus NBA: jugar físico, sin miedo y faltarle el respeto.

El único Dream Team en 1992 nunca permitió que se le faltara el respeto. En la actualidad, ya no son tantos los autógrafos como lo fueron hace 24 años. 

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